El Índice de Riesgo Académico es un algoritmo que opera sobre datos de niños, niñas y adolescentes. Eso conlleva una responsabilidad ética específica. Estos son los compromisos públicos que ORBBI asume y por los que pueden auditarnos.
La mayoría de las plataformas educativas con "IA" no explican cómo funcionan sus algoritmos ni qué decisiones toman. Eso es inaceptable cuando los afectados son menores que no pueden consentir y cuyas familias confían en el colegio.
Esta Carta Ética es nuestra forma de poner por escrito lo que vamos a hacer y lo que jamás vamos a hacer con el IRA. Es vinculante: si la violamos, los colegios pueden invocarla para terminar el contrato sin penalidad.
El IRA fue diseñado para señalar dónde el alumno necesita apoyo, no para etiquetar a quién castigar. Ninguna anotación disciplinaria, decisión de no renovación de matrícula ni medida pedagógica negativa puede invocar el IRA como justificación.
Operativamente: el módulo de Disciplina y el módulo de IRA están técnicamente separados y no comparten datos en sus reportes.
El algoritmo del IRA NO incorpora:
Raza, etnia o nacionalidad. Género u orientación sexual. Religión. Nivel socioeconómico de la familia. Lugar de residencia. Estructura familiar (familia nuclear, monoparental, etc.). Diagnósticos médicos o psicológicos. Pertenencia a grupos minoritarios.
Solo considera 5 factores: promedio académico (40%), tendencia de mejora o caída (25%), asistencia (20%), dispersión entre asignaturas (10%) y cantidad de reprobados (5%).
Publicamos abiertamente los pesos, fórmulas y umbrales. Cualquier docente, apoderado o investigador puede reproducir el cálculo con los datos del colegio. No usamos modelos opacos ni redes neuronales para esta función.
El IRA es una regresión ponderada simple, no porque no podamos hacer algo más complejo, sino porque la explicabilidad importa más que la sofisticación cuando se trata de menores.
En la interfaz que ve el profesor, mostramos categorías como:
"Atender esta semana" · "Monitorear" · "Estable"
Nunca verás un "Juan tiene IRA 84/100". Los números fomentan etiquetado social y comparaciones nocivas entre alumnos. El profesor recibe la señal cualitativa y decide qué hacer.
Los pesos numéricos están disponibles para administradores que auditan el sistema, pero NO en la interfaz del aula.
El IRA es visible solo para:
El profesor del curso (solo sus cursos) · El profesor jefe / tutor · La dirección del colegio
Nunca es visible para:
El apoderado · El propio estudiante · Otros profesores · Personal administrativo no docente
Esto evita que el IRA se convierta en chisme escolar o estigma social.
Cualquier apoderado (o estudiante mayor de edad) puede solicitar por correo a su colegio o a ORBBI:
La explicación detallada del cálculo de su hijo. Los datos exactos que entraron al cálculo. La fecha y profesor que tomó decisiones basadas en el IRA. La posibilidad de pedir revisión humana.
Tiempo de respuesta comprometido: 5 días hábiles. Sin costo. Sin requisitos burocráticos especiales.
Los datos académicos de menores que están en ORBBI nunca se usan para:
Entrenar modelos de inteligencia artificial de terceros (OpenAI, Anthropic, Google, etc.). Vender datasets a investigadores o empresas. Mejorar modelos predictivos a nivel agregado sin consentimiento explícito del colegio. Casos de uso comerciales no acordados con el colegio.
Cero excepciones. Cero "letra chica".
El IRA recalcula desde cero cada año académico nuevo. Un alumno marcado como "atención" en 3° básico empieza el 4° básico con score limpio.
Esto evita que una etiqueta algorítmica persiga al estudiante durante su trayectoria. El historial completo está disponible para análisis longitudinal con permisos de dirección, pero la señal operativa del aula reinicia.
Estamos iniciando en junio de 2026 un estudio longitudinal del IRA en colegios voluntarios. En marzo de 2027 publicaremos un white paper revisado por pares con:
AUC (área bajo la curva ROC) del IRA como predictor de bajo rendimiento. Sensibilidad y especificidad por nivel educativo. Falsos positivos analizados caso a caso. Recomendaciones de ajuste de los pesos según evidencia empírica.
Hasta ese momento, comunicamos al colegio cliente que el IRA es una herramienta de orientación con base estadística, no una predicción validada.
Esta Carta se revisa trimestralmente con un consejo asesor compuesto por:
Al menos 2 docentes de aula en ejercicio activo. Al menos 1 psicólogo educacional o psicopedagogo. Al menos 1 abogado especialista en protección de datos. 1 representante de apoderados (rotativo).
Las actas del consejo serán públicas a partir de septiembre de 2026.
Esta Carta vale tanto como su aplicación. Tu colegio puede invocarla contractualmente.
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